05 mayo 2010

Nostalgia

Supongo que es normal que a veces nos baje la nostalgia, que tengamos una sensación rara de tristeza o falta de algo, aparece de repente y sin siquiera saber por qué, sólo despiertas un día y te sientes desanimado, con ganas de nada, extrañas algo y no sabes con exactitud qué… por lo menos en mi caso… y es que hay TANTAS cosas para extrañar…

Creo que lo esencial y lo más importante es mi familia, mi casa… mi hogar… siempre los valoré, siempre lo he querido y siempre he pensado que estando lejos de ellos o sin ellos soy nada… o por lo menos bastante poco… Así que por lo menos tengo eso para sentirme tranquila, en mi caso no es aplicable el dicho "No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes" Y no es aplicable porque yo siempre los valoré y también por el hecho de que yo nunca los he perdido… siguen siendo míos y yo sigo siendo de ellos… sólo que ahora estamos lejos, sólo que ahora no vivimos como el común de todas las familias… y sí, extraño vivir como el resto… Echo de menos levantarme de mi cama e ir hacer el desayuno junto con mi mamá, extraño esperar todas las tardes a que llegue mi papá y bajar con mi mamá a tomar once, contarnos lo que hicimos en el día, explicarles que puedo sobrevivir al colegio, que la danza no es algo que me impida tener buenas notas y que … no sé, eran temas que salían dependiendo del día… Por otra parte extraño a mis animales… es cierto que hubo un periodo en el que no jugaba demasiado con ellos, pero eran tan anecdóticos, me hacían tanto reír… en especial mi Yuki… y es ella quien ya no está… creo que eso es una de las cosas que más me duele, que aun cuando viaje a ver a mi familia [ sí, mis animales son parte de mi familia y los quiero y defiendo de la misma forma que a mis padres y hermano ] ella ya no estará ahí… siento que fue tan poco el tiempo que estuvo con nosotros… un tiempo hermoso, pero siento que en alguna parte es mi culpa que ya no esté… pero no hay nada que pueda hacer… y eso es lo PEOR!...

Por otra parte extraño las cosas que solía hacer… extraño esa monotonía de hacer siempre lo mismo y variar en pocas cosas… es decir, me gustaba hacer todos los días lo mismo, llegar a mi casa apurada, dejando todo botado para entrar a la cocina, después subir, ponerme el pijama y acostarme al lado de mi mama a contarle un poco de mi día, para después decirle ”voy a dormir un ratito”, que ella corriera las cortinas y bajara el volumen de la televisión, dejándome dormir hasta las 6… después despertar y dependiendo del día estudiar o seguir viendo televisión con ella, esperar a que llegue mi papá, tomar once, subir y ver el programa de televisión que seleccionábamos por día… amaba los lunes, martes y miércoles… veíamos programas de danza y en su defecto buscábamos alguna buena película… Extraño también esos sábados y domingos en los que casi no tenía tiempo, en los que llegaba a almorzar cerca de las 6, muerta de cansancio y con los músculos adoloridos, pero más contenta de lo que pude estar durante toda la semana… Extraño ese levantarse desanimado, pero con la convicción de que sería un gran día, ese sentimiento de no querer hacer nada porque la semana en el colegio había sido un asco, pero a sabiendas de que saldría con una sonrisa en mi rostro después de haber entrenado cerca de 4 horas… era mi relajo, lo que me hizo salir a flote de nuevo… El único consuelo que me queda es que las cosas ya no son como antes, que aun cuando hubiese seguido ahí ya nada sería igual… pero ese no es consuelo, al contrario… duele porque ya no es lo mismo, porque a mí a parecer duro muy poco… porque a mi parecer, nunca debió haber “terminado” como lo hizo…


¿Extrañar a la persona que solía ser? Pues no tengo idea… ya no recuerdo muy bien cómo solía ser… y ha habido tantas C… que ya no sé cual de todas es la que en verdad extraño, aunque claro, siempre esta ese sentimiento que me dice que es aquella que dejé en Iquique… pues la realidad es que, al parecer, ella era la más feliz, la que menos preocupaciones tenia… la que mas reía… Pero la C… de Talcahuano aprendió a “ser fuerte”, a continuar a pesar de querer tirarse al suelo para no avanzar más… aprendió a compartir más con su familia, a conversar con ellos de sus cosas… aprendió que extrañar a alguien duele, pero que a veces es lindo, porque significa que hay alguien que es importante para ti… Talcahuano sacó lo mejor y lo peor de mí… me convertí en algo que ya no sé si querer u odiar… y es que ahora soy un término intermedio en el que siento TANTA RABIA… hacia tantas personas… y es que si antes pensé que sabía lo que era odiar a alguien es ahora que me arrepiento, pues nunca me creí capaz de odiar a tantas personas a la vez y con tanta fuerza…

Por otra parte, supongo que en Iquique aprendí muchas cosas… pero seguía siendo un niña.

En Talcahuano aprendí otras cosas… que me hicieron crecer un poco, aun cuando yo quería seguir siendo la niña que era en Iquique, y en parte lo lograba… pero de todas formas termine por perder la batalla en la que sólo yo luchaba... luchaba con mi misma y mi alrededor... luchaba con el deseo de seguir siendo niña aun cuando el exterior me hacia cambiar sin darme cuenta... o tal vez lo notaba y por lo mismo me apegaba tanto a aquella "inocencia" que hoy ya no creo poseer más...

Acá debí crecer… debí dejar de ser la niña que fui… ahora si hay cosas importantes en las cuales pensar… no puedo ser otro problema más para el resto, no puedo dejar que la gente note que ESTO me está afectando… ahora debo ser fuerteahora sí crecí sin quererlo…


“Ya no más la niña de ayer, pero aun sin deseos de volverme una mujer”

Y pensar que lo que menos quería era crecer, madurar… lo único que quería era mantenerme con la mente de un niño por siempre, ser inocente… y creo que ya no se podrá… creo que uno de mis más grande deseos y “forma de ver la vida” se termino yendo al carajo producto de la naturaleza…

Por fin terminó...



A veces se vuelve necesario extrañarlo… recordar su faz y todo aquello que tiene que ver con él… es sin querer a veces mirar un gato, escuchar una canción y decirme a mi misma “a él le hubiese gustado” o tan sólo caer en la cuenta de que es algo característico de él y de su forma de ser… Supongo que se vuelve obvio extrañar ciertas caricias, ciertas miradas… ciertos abrazos y el hecho de tomarle la mano… supongo que es imposible no desear a veces rodear su cuerpo con mis brazos, poner mi rostro sobre su pecho y quedarme así un rato, sintiendo su respuesta a mi abrazo… se hace inevitable tener ciertas ganas de volver atrás, de repetir cierto momentos y volver a soñar… pero ahora sin querer las cosas se han vuelto diferentes, tal vez sea la lejanía, tal vez sea el “madurar”, no tengo idea… o tal vez sea simplemente el querer volver a lo de antes... a lo que estaba acostumbrada... pero la realidad es quelas cosas ya no las siento como antes… ese hormigueo que existía al extrañar su cuerpo ya no está, ese nervio en la boca del estómago, el rubor que viajaba por mi rostro y llegaba a mis mejillas sin avisar y la sonrisa escurridiza que se dibujaba en mi rostro a partir de la nada y sin previo aviso .. ya NO están… puede que no le haya querido tanto como en algún momento llegue a pensar, puede que no haya sido más que un mero capricho o que en realidad la distancia tiene cierto efecto… puede que ahora que hay una lejanía física además de la que antes ya existía haya hecho a mi corazón entender de una vez por todas lo poco probable que era, tal vez notó, por fin, que se encontrada de mí bastante distante… que era algo que nunca iba a ocurrir… algo imposible… tal vez ahora entendió que como amigos estábamos bien y que la oportunidad en realidad nunca existió… como también que puede que todo lo que me ha venido pasando de aquí a un tiempo me esté haciendo ver las cosas de otra forma... porque, por otra parte, ya no parece ser la persona que en algún momento llegue a querer de forma tan especial...

En algún momento me perteneció

Sin querer hoy lo recordé al escuchar una canción… muchas veces tuve miedo de volver a oírla por temor a que su recuerdo doliera como antes lo hacía… quise escapar de un problemas más, me bastaba con la realidad importante y no necesitaba penas que nacieran en base a viejas fantasías sin importancia, pero hoy en un descuido volví a oír aquella melodía que llego a pertenecerme… fue mía y llego a pertenecerme por el simple hecho de ser suya de alguna forma… fue suya pues era la favorita de ella, nunca supe si la canción se refería a él o alguien más… nunca supe si era lo que le hacía feliz cuando estabascon ella o triste por no haber sido aquel que “le enseño lo que es amar”… pero era su melodía, por tal motivo convertió aquella canción en suya y yo me la apropié puede que por la misma razón que él lo hizo pues pertenecía a quien él en ese momento amaba… pero hoy con tranquilidad puedo decir que no dolió, que hizo pensar, pero que ese pensamiento fue y es para mejor… hoy con tranquilidad puedo decir que esa canción ya no me pertenece más… que en algún momento fue mía, pero hoy ya no la quiero...